Agenda
Anterior Siguiente
Web Oficial de Fernando Torres - F9T
  • Tamaño del texto pequeño
  • Tamaño del texto mediano
  • Tamaño del texto grande
29 / 04 / 2015

El gesto público de un amigo muy inteligente llamado Fernando Torres

Carlos Matallanas. Periodista y ex-futbolista

Ha pasado una semana desde que se lanzó ‘Fútbol&Vida’, un proyecto muy especial que hemos llevado a cabo con Fernando Torres. Quienes han visto el vídeo han comprobado que ya se explica el porqué de ese encuentro, que acabó siendo fabulosamente realizado por el personal del Atlético de Madrid. Pero este miércoles quiero insistir en ello.

Fernando y yo nos conocemos desde chavales, cuando él y mi hermanoGonzalo coincidieron en las categorías inferiores del Atlético y se hicieron, además, amigos. Sus padres y los míos entablaron amistad también, y desde entonces mi familia ha vivido muy de cerca los avatares de la suya y viceversa. Y por supuesto, hemos tenido el enorme privilegio de ver en primera persona la evolución de una carrera deportiva de primerísimo nivel como la de Fernando.

Yo le saco tres años. Él conserva más o menos el mismo grupo de amigos desde la adolescencia, aquella etapa donde casi todo ser humano anda despistado por la vida pero en la que aquel espigado fuenlabreño comenzó a sentir sobre sus hombros responsabilidades que la mayoría de personas no tienen en toda su existencia.

Siendo él ya internacional absoluto y capitán del equipo rojiblanco, empecé a coincidir en mi modesta carrera futbolística con algunos de esos que eran amigos de él y de mi hermano, uniéndose un poco más mis lazos con todos ellos. Pese a ser muy jóvenes y compartir vestuario, esos tres años de margen se notaban, y era inevitable para mí sentir que todos ellos me veían un poco igual que lo hacía Gonzalo, como un hermano mayor, pero no tan mayor como para no sentirle como alguien del grupo, como un amigo más. Es decir, había un respeto hacia mi figura y hacia lo que yo decía o hacía, que supongo que lo marcaba el margen de edad. Y Fernando, a su reservada manera, creo que mantuvo también siempre esa misma mirada sobre mí. La misma cariñosa mirada que mantienen por ejemplo Óscar y Juli, dos de esos anómimos y leales amigos.

Eso para explicar el trato corto con el Torres persona, no con el Torres estrella del fútbol. Trato personal que de todos modos está totalmente condicionado por la figura de deportista de élite de Fernando. No me refiero a que él sea un ser diferente al común de los mortales, al contrario, sino que su realidad, absorbente y mucho más compleja de lo que la gente de a pie se puede imaginar, debe ser tenida muy en cuenta para entenderlo todo. El mantenimiento de ese respeto hacia su espacio, que mantuve más si cabe una vez empecé a ejercer de periodista, es lo que seguro más ha permitido que se mantenga en el tiempo la amistad y el contacto cercano pese a la distancia. Porque aunque el vídeo ha servido para que él se muestre en público como una persona tan normal como cualquier otra (como es él en realidad), eso no nos puede hacer olvidar que su vida no es tan normal como la de cualquier otro hombre de 31 años.

De ahí la enorme importancia de lo que ocurre en el vídeo, y que creo que es lo que ha impactado y gustado tanto entre el aficionado medio. En él se puede constatar lo buen tío que es y lo bien amueblado que tiene el coco. Estar bien educado por una familia sencilla hace mucho, y quienes le conocemos lo sabemos de sobra, pero ha quedado patente para todo el mundo a través de esta singular grabación. Y es que ser alguien mediático no significa que la gente te llegue a conocer bien. De hecho, puede pasar lo contrario.

Visitando a Fernando en Liverpool en marzo de 2008.Él le dio total prioridad a este proyecto, fue quien tomó la iniciativa y quien le ha dado el toque diferencial con su actitud y predisposición. Y eso que no ha sido fácil llevarlo a cabo. Los propios impedimentos que pone mi enfermedad se sumaban a la agenda de un jugador de Primera división. Y no solo eso, a uno de los jugadores más relevantes de nuestro fútbol. La imagen pública de un personaje es eso, la imagen pública. Quien la quiere llevar bien, protegerla y evitar que altere su ámbito privado, porque detrás de cada esquina hay maestros en intentar echar por tierra trayectorias o reputaciones, necesita siempre de la ayuda de expertos. Un núcleo de confianza que le dote al personaje de seguridad en todo lo que hace en su día a día, y que le permita que su actividad principal, jugar al fútbol, no se vea afectada.

Esto por la gente de la calle parece que cuesta entenderlo a veces, y se llegan a desvirtuar los perfiles de la gente conocida. Pero si hicieran el simple ejercicio mental de imaginar que cada vez que salgan a la calle los próximos 15 años, absolutamente todas las personas con las que se crucen les van a reconocer, muchas de ellas les dirigirán constantemente comentarios directos, incluso a veces negativos o desagradables, sería más fácil que se viera como lógica y normal esa protección.

Ya digo que los Matallanas conocemos la sencillez de Torres en su intimidad. Por supuesto que entendía y esperaba su apoyo sincero, inmediato y en privado nada más enterarse de la noticia, como así sucedió. En el lado personal, tiene la misma importancia que todos los mensajes que me ha hecho llegar a lo largo de estos meses la gente que me quiere y me tiene cariño. Lo que sí me ha fascinado, y por eso escribo hoy de esto en el blog, es que no dudara ni un segundo en poner todo el peso de su imagen pública para ayudarme y darme fuerzas a mí en esta lucha personal, y por extensión, a todos los que saben muy bien el grave problema que es la esclerosis lateral amiotrófica.

Cuando digo todo el peso es todo el peso, sin reservas, porque en la conversación sabe que no cabe guardarse nada, y quiere que quede claro que los dos somos muy parecidos, como llega a afirmar. Así, no solo se convirtió en embajador de Project MinE en España nada más conocer mi enfermedad, o los gimnasios que llevan su nombre han organizado eventos para recaudar dinero.Quiso además desde el primer momento hacer algo diferente, no simplemente mostrar que un jugador famoso tiene un amigo al que le ha pasado una desgracia. Él, por iniciativa propia, insisto, quería ir más allá, dejar patente que lo que a mí me pasa le puede pasar a cualquiera, entendiendo perfectamente cuál era mi filosofía de lucha. Y para ello no dudó en mostrarse de tú a tú frente a mi hermano y a mí delante de seis cámaras. Sacó durante un rato a la escena pública esa forma de ser que sabemos que es la suya, la real, pero que suele mantener en privado porque, sinceramente, es muy raro que en los ámbitos mediáticos actuales haya hueco para estos testimonios tan directos y sinceros. Como decimos, para que su vida funcione en la mayor armonía posible, lo más prudente es protegerse en el ámbito público. De ahí mi enorme satisfacción por notar su extraordinario apoyo de esta manera, con un balón por medio.

Yo sabía que iba a realizar una charla-entrevista pocas veces vista, para eso iba preparado aquel jueves lluvioso en Majadahonda. Pero me encontré al Fernando del jardín de su casa, y ahí entendí que estaba dando todo lo que tenía para intentar ayudar en esta batalla. De hecho, de tan cómodos que estábamos, la charla podría haberse alargado mucho más, si no fuera porque el tiempo se nos había ido de las manos y desde fuera nos dijeron que había que acabar.

Fernando Torres celebra la Eurocopa de 2008 conquistada gracias a su gol a Alemania.


Parecerá lo contrario, pero yo no soy muy dado a este tipo de alabanzas. Y seguro que a él no le gustará demasiado que le dé tanta importancia a lo que hizo, pero sabe que si lo hago es porque también es relevante profundizar un poco más en el origen y la razón de ser de ese ‘Fútbol&Vida’ que tanto ha impactado a miles de espectadores. Y creemos que lo seguirá haciendo, porque recuerdo aquí que los 17 minutos publicados eran un extracto de la conversación completa. La versión íntegra y definitiva, que superará la hora de duración, será lanzada en pocas semanas, cuando se finalice el producto y se determine cuál es el mejor canal de lanzamiento.

Ahí se podrá seguir viendo, ya de manera final y siempre con la excusa del fútbol (el elemento que vertebra nuestras vidas), la manera que tiene Fernando Torres de ver el mundo y los problemas cotidianos. Que es la misma que tiene cualquier persona sensata y que busca ser buena persona, buen profesional y mejorar en su vida sin tener por ello que empeorar la de los demás. Si ha sido a través de mi ELA cómo muchos han cambiado los ojos con que miraban al Niño, bienvenido sea. Porque esa lección también es muy importante para el deporte y el fútbol. Y también ese era nuestro objetivo.


Porque con su determinación y su manera de preguntar y responder en esta entrevista, sobre todo se da muestras de la enorme inteligencia de Fernando Torres. No hay nada más injusto para alguien que conoce muy de cerca el deporte de élite que la facilidad que se tiene desde diversos ámbitos para generalizar y tachar de inculto, egoísta, tonto o ignorante al deportista de primer nivel. Y más si cabe al futbolista. Y más si cabe al futbolista millonario. Y digo que es injusto porque los muchos criticones y envidiosos (así los veo yo) olvidan poner en esa balanza que usan, donde se le da tanta importancia a la formación académica, elementos como la inteligencia emocional, el control del propio cuerpo, el dominio de los momentos extremos de presión o la destreza mental, entre varios factores más.

En el mundo del deporte hay bobos, desagradecidos, cortos de miras, engreídos o insensatos en la misma proporción aproximada que los habrá en el mundo de las ciencias, de la literatura, del arte, de la docencia universitaria, de las finanzas o de las grandes empresas. Pero desde la perspectiva del éxito que se tiene en la actualidad, donde parece que un título académico ya hace a la persona y al profesional de una tacada solo con poseerlo o donde cualquier pelotazo encumbra al más jeta, queda poco hueco para atender a las demostraciones reales, prácticas y productivas del saber hacer, el saber vivir y el saber mejorar.

Desde aquí, modestamente les invito a que no vuelvan a generalizar en esto ni a infravalorar el deporte o el fútbol en sí mismos. Lo practiquen o no, sean aficionados o lo detesten, conviene no poner etiquetas tan dañinas e incompletas. La facilidad para discernir que este era el momento de hacer lo que ha hecho respecto a mi enfermedad es una virtud de Fernando Torres, futbolista. Y por el contrario, les aseguro que estoy comprobando muy de cerca cómo hasta los más preparados y letrados profesionales de disciplinas muy complejas o sesudas, pueden carecer de la capacidad mínima para buscar su felicidad o la de quienes tienen alrededor. O ser incapaces de ponerse en el lugar del otro, o incluso mucho más incapaces de ayudar. Por muchas carreras universitarias que alberguen sus currículums.

Hasta aquí la reflexión global que quería compartir en este foro acerca del gesto de un crack en todos los sentidos. Un gesto hecho con tal inteligencia y naturalidad que, por poco común, a todos nos ha cogido por sorpresa. Ya para dentro de los muros de mi casa me guardo a buen recaudo el significado de ese gesto hecho por Fernando Torres, amigo. Que en estos cruciales momentos, como todos los que me quieren, simplemente desea hacerme ver que está ahí, cerca. Para que no se nos olvide que nunca caminaremos solos. Y mucho menos, en mitad de la tormenta.

Si desea colaborar en la lucha contra la ELA puede hacerlo en la web del Proyecto MinE, una iniciativa para apoyar la investigación que parte de los propios enfermos.


- Artículo publicado en ElConfidencial.com (29-04-15)

  Más artículos de Carlos Matallanas

  Columnas recientes

  • Adidas
  • Nine Fitness
  • Mahou
  • Amazon Prime Now
  • LG
  • Bahía Internacional
  • Fundación Española para el Fomento de la Investigación de la Esclerosis Lateral Amiotrófica.
  • Web oficial Atlético de Madrid
© 2008 Bahía Internacional
Webmaster: Luis Cuenca
Web diseñada por : HPS, High Performance Solutions
Derechos de uso | Colaboraciones